Tipos de piel

LA PIEL

La piel es uno de los órganos
más grandes y constituye en 16% del peso del cuerpo humano. Pesa alrededor de
5Kg y cubre una superficie de aproximadamente 2 metros cuadrados. Es uno de los
tejidos en nuestro cuerpo que más y más rápidamente se duplica. Es esencial
para nuestra salud y bienestar.

Una de las funciones de la
piel sana es que actúa como una barrera de protección entre agentes externos e
internos del cuerpo (impactos mecánicos, presión, microorganismos, radiación y
productos químicos) es nuestra mejor y primera defensa frente al frio, calor,
perdida de agua y radiación.

La piel tiene muchos tipos
de células que tienen el potencial de desarrollar càncer si se exponen
repetidamente a radiación ultravioleta, tales como la exposición excesiva al
sol.

Desde afuera hacia adentro, se distinguen tres
capas de tejido totalmente distintas

 

Epidermis

Es la capa más superficial de la piel, su función principal es la protección contra las agresiones externas y la regulación de la temperatura corporal. Se compone de cuatro tipos de células; una de ellas son las células de pigmento, llamadas melanocitos.

Dermis

Es la capa intermedia de la piel. Contiene las raíces de los pelos que salen al exterior de la piel, vasos sanguíneos, vasos linfáticos, glándulas y terminaciones nerviosas.

Está constituida por una red colágeno y fibras elásticas, glándulas que producen fluidos o productos químicos que la piel y el cuerpo necesita. El tejido conectivo mantiene todas estas estructuras en su lugar y permite que la piel se estire (le proporciona elasticidad)

Hipodermis o tejido subcutáneo

Es el tejido subcutáneo, lo que significa “por debajo de la piel”. Se compone sobre todo de grasa y tejido conectivo.  Se conecta a la piel, los huesos y el músculo. Según su forma, nuestra silueta es más o menos “armoniosa”. Esta capa también contiene células que ayudan a regenerar la piel después de una lesión.

De sus funciones destacan el ahorro de calor corporal, almacena energía y amortigua los golpes externos para proteger los órganos corporales de contusiones. 

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Cada persona tiene un tipo de piel diferente el cual está determinado por factores genéticos o ambientales.

Existen 4 tipos de piel:

PIEL SECA

“Piel Seca” es una expresión que se refiere a la piel de coloración grisácea o blanca, a veces con enrojecimientos, textura áspera, con poros pequeños, sin brillo y de aspecto rugoso. En este tipo de piel si es común la descamación es decir la perdida excesiva de células en la capa externa de la piel.

Las pieles secas se desarrollan como consecuencia de una disminución en el contenido de agua del estrato corneo, esta hidratación del estrato corneo depende de muchos factores, tanto internos como externos.

La resequedad cutánea se caracteriza por presentar aspereza, descamación, perdida de elasticidad, grietas y hiperqueratosis.

PIEL GRASA

La piel grasa es una piel que produce excesos de lípidos. Se caracteriza por tener poros dilatados y puntos negros localizados en la Zona T, es decir la frente, la nariz y el mentón.  También tiene una textura gruesa y tiende a la descamación en las zonas no seborreicas, la presencia de rojeces y las irritaciones.

El principal problema que representa la piel grasa es el acné, que no es más que la acumulación de grasa bajo los poros de la piel obstruidos. La infección de las espinillas por bacterias puede provocar cicatrices en la piel, y ese es el gran problema de las pieles acneicas.

PIEL NORMAL

Es una piel más suave y firme, no presenta zonas con exceso de grasa ni con ausencia de hidratación.  Una piel sin grandes problemas pero no por ello deja de necesitar una rutina de cuidado básica: limpieza e hidratación.

PIEL MIXTA

Es una piel con necesidades muy diferentes según la zona, habitualmente la zona T más grasa con poros dilatados y las mejillas y demás zonas del rostro normales o con tendencia seca.

La limpieza e hidratación de la piel del rostro son fundamentales para poder retrasar los efectos del envejecimiento, manteniéndola fresca, y saludable. Por ello es idea que una vez tengas claro tu tipo de piel se te hará más fácil elegir los productos para cuidar, nutrir e hidratatar tu piel.

¿Ya lograste identificar tu tipo de piel?

¿Te cuidas la piel? ¿Lo haces bien?

A veces estamos tan preocupadas por cosas externas que nos olvidamos de nuestro estilo de vida, de dedicarnos un poco de tiempo a nosotras mismas. Y en esto la piel es una de las partes del cuerpo que más sufre ya sea por acné corporal, manchas en la piel, envejecimiento, riesgos de una exposición al sol e hiperpigmentación, etc…

Los buenos hábitos son claves para mantener una piel bella, joven, naturalmente sana  y  luminosa por más tiempo.

Te damos a conocer cinco errores los cuales no debes cometer

https://www.share4rare.org/es/library/xeroderma-pigmentosum/introduccion-la-piel-humana

 

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